Gantz México: Capitulo 6


Continuación de la anotación del diario anterior

Casi todos en la habitación se sorprendieron cuando comenzó la música. Jaqueline y El Chacal seguían inmutables.

-¿Que diablos es eso?- preguntó Marcos

-Eso, queridos compañeros, es el comienzo del fin.- respondí con melancolía.

En ese momento la esfera comenzó con su terrible mensaje:

"3SCUCH3N P3ND3J0S, $U$ V1D4S H4N 73RM1N4D0, L0 QU3 P4S3 4H0R4 C0N 3LLAS D3P3ND3 D3 M1, 0 P0R L0 M3N0S 3S4 3S L4 T30R1A"

-Para ser una esfera es bastante grosera.-comentó Diana. 

Después de eso comenzó a aparecer las especificaciones de la misión.

"MU1 B13N C4BR0NE$, E$ H0R4 D3 L3 D3N C4ZA A 3ST0:"




"N0MBR3: CH4N3QU3N$3.


"GU$T0$: HI3RB4$, M3NT4, MUJ3R3S GU4PA$ Y C3RV3ZA"


"C4R4CTER1STICA$: P3QUEÑ0 P3R0 B4$TANT3 R4P1D0 Y S1G1L0S0. S4NGU1NARI0 S1 S3 EN0J4"



"FR4$3$ F4V0R1TA$: Ñ3333333.





- ¿Que diablos es eso?- preguntó Marcos.

-Ese es el monstruo del que les hablaba- respondí.

-Pues vaya que es feo- dijo Diana.

-¡Oigan!, no se burlen. Bien podría ser una persona con algún tipo de deformidad o algo así.- respondió el doctor Ibanez.

-Déjeme decirle doctor, que lo que enfrentaremos de ahora en adelante serán todo menos humanos- le dije al doctor intentando aclarar eso desde un principio.

Después de los comentarios respecto a la criatura, la esfera abrió sus compuertas soltando su equipamiento. Todos, excepto El Chacal, Jaqueline y yo, se espantaron bastante cuando la esfera se abrió.

-¿Que son estos aparatos?- preguntó el doctor Ibanez.

-Solo les diré, que el uso correcto de estas cosas decidirán nuestra supervivencia.- le dije a todos los miembros de mi "equipo", solo que en voz alta para que Jaqueline también escuchara. Me empezaba a extrañar que todavía no haya dicho nada y solo se quedara viendo el piso.- Les recomiendo que empiecen por los maletines que tiene su nombre.

-¿Como este?- dijo la chica que hace un momento abrazaba al doctor y que por fin lo había soltado. Noté que se llamaba Alexa. Asentí y comenté que había dos baños y un pasillo tras las puertas del cuarto, pero también les dije que no intenten abrir la puerta blanca en el principio de la habitación ya que esa es la salida y esta bloqueada, y se mantendrá así por lo menos hasta que termine la misión.

Cada uno de los "Gantzers" (como llamó a los que se encuentran en este predicamento) empezó a ver los trajes y las diferentes armas que se encontraban. Las amigas fueron las primeras que se pusieron el traje. Después de ellas siguió el doctor Ibanez y luego Marcos. Seguido de ellos se lo puso El Chacal. Jaqueline no se movió en ningún momento. Cuando llego el turno de Diana, ella me dijo que la acompañara al pasillo para que cuidara que nadie espiara, lo cual me pareció algo tonto ya que, bueno, ¿como ella podría saber que yo no lo haría? Mientras nos dirigimos al pasillo, pude ver que El Chacal me miraba con una mirada que denotaba cierta malicia en su esencia. Yo le respondí con una mirada de asco.

-No te atrevas a voltear, ¿entendido?- me dijo Diana mientras abría su chamarra. Con un poco de frustración me voltee y espere a que acabara para poder ponerme el mio, que por cierto, me empezaba a poner nervioso ya que en cualquier momento comenzaría la cacería.- ¿sabes?.

-¿Que pasa?

-Espero que no te moleste que sepa yo de estas cosas, normalmente no lo demuestro pero me gustan bastante los videojuegos y el manga.

-No te preocupes. De hecho, fue el que me gustara leer manga lo que nos ayudo con esto.

-¿Sabes una cosa más?

-¿Qúe?- en ese momento me voltee olvidando la advertencia que ella me había dado.

-Te agradezco por ayudarnos.- Al verla con su traje y oírla decir eso, sentí que era la chica más hermosa que alguna vez haya visto o conocido en mi vida.-tu turno.

Ella salio del pasillo dejándome solo. Me quite la ropa y me puse mi traje.

Ya con el traje puesto salí hacia la habitación, pero en cuanto puse un pie fuera del pasillo, comenzó la cuenta regresiva. Todos empezaron a decir que no podían moverse, mientras uno a uno eramos tele transportados hacia afuera. Las primeras fueron las dos amigas, seguidas por el motociclista y luego el doctor, después siguieron Jaqueline y El Chacal respectivamente. Luego de ellos siguió Diana y al final yo.

Cuando por fin estuvimos afuera, me empece a sentir bastante nervioso ya que no había agarrado ningún arma antes de salir, pero después decidí que tenía que calmarme ya que mi equipo contaba conmigo.

-Escuchen...- dije mientras sacaba mi rastreador- Estos puntos azules somos nosotros y estos puntos rojos son nuestros objetivos.- en ese momento sentí un fuerte deja vu.

-Por dios, son muchos.-comentó Alexa.

-¿Y que es este cuadro?- preguntó la amiga de Alexa.

-Ese es nuestro limite.- contestó Diana.

-¿A que te refieres?- preguntó aún más confundida la amiga de Alexa.

-Por lo que se, la esfera no nos da mucha libertad para movernos, así que solo nos deja este espacio para poder cumplir la misión.- respondió Diana.

-¿Y... que pasara si atravesamos ese limite?.- preguntó algo incrédula Alexa.

-Simple, nuestras cabezas explotaran.- dijo al final Diana. A todos les pareció bastante macabra esa respuesta, lo cual no le quitaba lo verdadera.

-Bueno, pues empecemos, que mientras más rápido terminemos esto mejor.- dijo Marcos para calmar un poco el ambiente de tensión que se había generado.Moví mi cabeza afirmativamente y comenzamos a correr hacia el primer objetivo. Antes de que me moviera, Diana me tomo del brazo y me detuvo un momento.

-Toma, tome dos por cualquier cosa.- dijo mientras me entregaba una especie rifle, parecido bastante a la pistola que reventaba cosas pero con un mucho mayor tamaño. Sabes, creo que las llamare "pistola X" y rifle X" respectivamente para que sea más corto. Dios, en ese momento considere a Diana un ángel de la guarda.

Corrimos lo más rápido que pudimos para poder regresar al grupo, el cual ya se había adelantado. Detras nos seguía Jaqueline. Prácticamente parecía un zombie corriendo. El Chacal había desaparecido antes de siquiera notar su ausencia.

Al final logramos alcanzar a los demás ya que se habían detenido, viendo a una extraña criatura que se encontraba en la cima de un árbol comiendo sus hojas.

-Me parece que eso es lo que estamos buscando.- dijo en ese momento el doctor Ibanez.

-Bueno, ¿y que hacemos- preguntó Marcos.

-Destruirlo.- contesté de manera fría.- Solo así seremos libres.
-¿Estas seguro de que no hay otra forma?, digo, no me parece justo que privemos de la vida a un ser vivo solo por nuestros caprichos.- volvió a comentar el doctor.

-¿Caprichos?, nuestra supervivencia no son solo "caprichos".-dije algo molesto- Doctor, estas cosas no son nada de fiar, créame, lo mejor sera que lo destruyamos lo antes posible.

-Es que, yo siento que...- antes de que el profesor pudiera terminar de decir lo que sea que iba a decir, notamos que el pequeño monstruo bajó del árbol y se nos quedaba viendo. El doctor y Alexa se empezaron a acercar al enano mientras yo y Diana le apuntábamos con nuestros rifles.

-Doctor, se lo advierto, aléjese de esa cosa para que Diana y yo podamos acabarlo de una vez.- le dije al doctor casi susurrando.

-Creo... que puedo hablar con él.- me respondió el doctor al mismo tiempo que acercaba su mano al Chanequense. En el momento en que lo toco, el Chanequense soltó un alarido tan agudo y fuerte que por poco me revienta los tímpanos. Acto seguido, dio un salto hacia el frente increíblemente fuerte, de tal magnitud que al golpear la rodilla del doctor, la fuerza del impacto logro doblar la rodilla del doctor hacia el lado contrario del que debería, dejando al doctor en el suelo gritando de dolor con una horrible fractura expuesta en su rodilla.

En ese momento Diana, Marcos y yo comenzamos a disparar nuestras armas contra la criatura, lo cual era inútil ya que se movía una velocidad que ni siquiera podíamos seguirlo con la mirada.

-Es precisamente por eso que lo primero que hacemos a ver esas cosas es disparar.- grite en cuanto perdimos de vista al Chanequense.

El doctor Ibanez se encontraba en el suelo sangrando y gritando. A pesar de lo que pasé la vez anterior en la habitación, ver en ese estado al doctor me produjo un gran malestar, a mi y a todos los que nos encontrábamos ahí, que por poco hace que vomite, pero logré recuperar la compostura para poder así atender al doctor.

-Necesitamos hacer algo, ¡pronto!- Alexa se estaba alterando.- esperen, miren, por allá, personas, oigan, ¡OIGAN!

-No tiene caso Alexa, no pueden vernos.-dije con algo de tristeza. El rostro de Alexa se horrorizo cuando vio como las personas pasaban de largo, riendo y hablando sin siquiera voltear a vernos.- doctor, díganos, ¿que podemos hacer para poder ayudarlo?

El doctor hizo un esfuerzo infrahumano para poder dejar de gritar y darme instrucciones.

-No... no debes... moverme, ne... necesitan entablillar mi pierna y... lle... varme a un hospital.

-Doctor, no puedo llevarlo a un hospital, en primer lugar el hospital mas cercano queda fuera del perímetro, y aunque quedara adentro del mismo, recuerde que nadie puede vernos.- no me gusta para nada ser el portador de malas noticias.

-¡AAAAAAH!

Escuchamos a la amiga de Alexa soltar un grito bastante aterrador. Cuando nos volteamos a ver lo que pasaba, casi grito igual que ella.

-Que dios nos ampare.- dijo Marcos con gran desconsuelo.

El motivo de nuestra preocupación no era para menos. Estábamos rodeados por un centenar de Chanequenses.

CONTINUARA....

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