Gantz México: Capitulo 12
Continuación de la anotación anterior...
La enorme bestia estaba parada ahí, mirándonos con esos
horribles ojos rojos y brillantes. Su anatomía parecía sacada de algún cuento
lovecraftniano.
-¿Y ahora que hacemos Diego?- me preguntó Diana en voz muy
baja.
-Bueno, creo que los más razonable sería...- de pronto la
bestia comenzó a arquearse hacia atrás mientras hacia un sonido horrible.
Parecía que estaba tomando una bocanada de aire inmensa- ¡corran!
En ese instante el chupa cabras gigante escupió un líquido
verde hacia nosotros. Diana, Jacqueline, la mujer de mediana edad y yo
reaccionamos rápido y hasta pudimos llevarnos a Daniel y a Mimí con nosotros al
momento de escapar. Tristemente el doctor Ibáñez y Alexa no corrieron con la
misma suerte.
Si bien el "escupitajo" no les cayo directamente,
parte del mismo los alcanzo a golpear, disolviendo sus cuerpos de la cintura para arriba.
La escena era sin duda grotesca. Solo quedaban esas mitades de lo que alguna
vez fueron mis compañeros en esta matanza.
Daniel, al ver esto, vomito mientras que su novia
simplemente quedo petrificada. De hecho, me pareció un poco perturbadora
mi reacción moderadamente fría ante la
muerte de ellos dos. Creo que poco las misiones realmente me empiezan a
desensibilizar.
Nos fuimos a esconder a un pequeño callejón completamente
oscuro. El miedo y el cansancio que sufrimos mientras escapábamos de ese
gigante monstruo nos hacia jadear mientras estábamos ocultos. Tuvimos que hacer
grandes esfuerzos para poder callarnos, y de paso evitar desmayarnos.
-¿No dijiste que habían sido todos?- me dijo Daniel aun
jadeando.
-No tengo la menor idea de lo que paso. En un momento ya no
había nada en el localizador y al otro apareció esa cosa.- trate de justificarme lo mejor posible.
-Pasado lo que haya pasado, el hecho es que no seremos
libres hasta acabar con cada una de esas cosas, por lo que debemos planear como
matar a esa cosa.- dijo Diana tratando de calmar a todos.
-¡¿Ya viste lo viste!?, ¿como rayos vamos a matarlo?- dijo
Daniel bastante alterado.
-O la matamos o esperamos a que nos mate..- dijo Diana de
manera muy seria y tajante. Daniel de nuevo se calló. - Y bien Diego, ¿que
podemos hacer?
Lleve mi mano a mi barbilla fingiendo que pensaba, pero en
realidad estaba en blanco. Nunca me imagine que tendríamos que enfrentar una
bestia de tal magnitud en tan poco tiempo, pero ahora no podía fallarle a mis
compañeros.
-Creo que lo mejor sería atacarlo sigilosamente.- dije
después de un gran silencio.
-¿Que quieres decir?- dijo Daniel aun asustado.
-Debido a que no sabemos todo de lo que es capaz ese
monstruo, nuestra mejor estrategia es atacarlo sin que nos detecte.
-¿Y cómo vas a hacerlo?- preguntó Mimí.
-Usaremos los trajes para ser capaces de subir a los edificios
y atacarlo desde ahí. Pero no se preocupen, los llevaremos con nosotros.
Acto seguido comenzamos a escalar el edificio más cercano.
Yo llevaba a Daniel en mi espalda mientras que Jacqueline llevaba a Mimí. Diana llevaba el
localizador para vigilar a la criatura. Cuando llegamos a la cima, procedimos a
seguir a la criatura, saltando de edificio a edificio. Cada vez que lo hacíamos
daban unos gritos de asombro y algo de miedo al ver le suelo y lo alejados que
estábamos. Después de saltar y saltar un buen rato, nos detuvimos
cuando el monstruo se detuvo en frente de lo que parecía ser un corral con cabras.
Ahora que lo pienso, ¿quien rayos tendría un corral en una población urbana?,
pero bueno, pasa cada cosa en esta ciudad que ya es difícil sorprenderme.
La bestia devoraba tranquilamente a sus víctimas. Un
espectáculo bastante grotesco ya que esa cosa no conocía los buenos modales.
Nosotros mientras nos encontrábamos en uno de los edificios más altos,
apuntando nuestras armas, esperando el momento correcto para despedazar esa
monstruosidad. La tensión era cada vez más aplastante. Cualquiera pensaría que
un disparo y todo estaba resuelto, pero, algo, en el ambiente, nos decía que no
iba a ser así.
Decidí que no podía flaquear en ese momento, por lo que
dispare mi rifle.
Fue una terrible idea.
Fue una terrible idea.
Para empezar, no sé cómo, pero la criatura logro esquivarlo
haciendo un leve movimiento. Cabe mencionar que el disparo hizo explotar a una
inocente cabra.
Después el monstruo reparo en nuestra ubicación. Al ver como esos
horribles ojos rojos y brillantes se fijaban en nosotros, todos nos quedamos
pasmados. Fue entonces que el chupa cabras gigante comenzó a correr hacia
nuestra dirección. Mientras corría, lanzaba chorros de acido de su trompa y
varios estuvieron a punto de darnos. El pánico empezó a dominarnos mientras
escapábamos de la criatura.
Corrimos y saltamos en un intento por sobrevivir, pero al
final la bestia nos atrapo, y déjenme decirles de una manera muy interesante.
De alguna forma logro adelantarse y en el momento que
llegamos a un pequeño edificio, él atravesó la base e hizo que se derrumbara. Y
para colmo, el edificio estaba en terribles condiciones, por lo que se desplomo
de inmediato. Ni tiempo nos dio de reaccionar cuando se colapso y quedamos
enterrados en los escombros.
Gracias a los trajes que teníamos pudimos sobrevivir al
derrumbe La razón por la que sobrevivio Dany con tan solo unos cuantos rasguños todavía me es desconocida. Pero, desafortunadamente, no corrió con la misma suerte la novia de
Dany.
Cuando nos reincorporamos, nos percatamos de que Dany buscaba a la chica entre todos los escombros, hasta que un muy pequeño riachuelo de sangre nos
condujo a donde estaba. Lo único que separaba a Daniel de Mimí era el enorme
pedazo de pared sobre la mencionada. Daniel trato de cargarla pero fue inútil.
Fue ahí donde recordé algo.
Quite a Daniel, él cual no se vio muy dispuesto, pero tampoco había mucho que el pudiera hacer.
De inmediato comencé a cargar la piedra. En un inicio mis esfuerzos fueron
inútiles, hasta que empecé a sentir como mi cuerpo hormigueaba. Fue ahí que oí
como mi musculatura crecía, como la piedra se empezaba a levantar y se volvía
más ligera, hasta que pude cargarla y lanzarla a otro lado sin mucho esfuerzo.
Diana y Jacqueline se impresionaron, pero a Daniel no le importo, solo quería
ver a su novia.
Aquellos que se ríen con una escena de algún personaje
caricaturesco aplastado y plano son porque nunca ha visto a alguien en la vida
real en ese estado. La chica había sido aplanada, y era todo menos gracioso, de
hecho, era bastante asqueroso y triste: Abajo de la enorme piedra se encontró la chica, desfigurada
del rostro, con parte de su interior fuera de ella y toda manchada de sangre. Y para
terminar, el chico, sin importar mancharse, se encontraba llorando sobre su
cadáver. Que sentimiento de tristeza y asco me llenaron en ese momento. No
podía pensar en que decirle no sin reflexionar que en primer lugar nada de lo
que dijera le ayudaría, y en segundo lugar, muy posiblemente lo empeoraría. Pero al
final no fue necesario, ya que mis pensamientos fueron interrumpidos por unos monstruosos estruendos.
El chupa cabras estaba detrás de nosotros.
CONTINUARA..........
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