Gantz México: Capitulo 1

A pesar de que cuando lo escribí por primera vez padecía de incontables clichés y errores tanto de ortografía como de redacción, fue sin lugar a dudas la obra que más tiempo le dedique (a parte de pertenecer al primer manga que leí de forma integra y que hasta hoy sigue siendo uno de mis favoritos), además de que en su momento tuve ideas muy interesantes sobre su progreso y que aún pienso que merecen la pena ser escritas.

Pero, sería irresponsable de mi parte el simplemente copiar y pegar la historia que empecé hace tres años (aproximadamente) ahora que tengo una que otra habilidad adicional para escribir.

Por lo tanto, como si fueras nuevo a que si eres un lector de hace tiempo y que se ha alegrado de ver que no solo no estoy muerto sino que aún planeo terminar lo que empecé, te presentó mi primer fanfic.

Antes de empezar cabe aclarar que esta es una obra inspirada en el manga y anime "Gantz" de Oku Hiroya y que este mismo tiene todos los derechos de la misma. Lo mio simplemente es una obra a manera de homenaje y que no busca el plagio ni que se piense que trato de aprovecharme de la fama del mismo (lo cual sería ridiculo ya que no creo que alguien con cierto criterio pueda comparar mi escrito con él original).

Como ultimo punto, aclaro que el manga puede contener escenas no aptas para todo publico, por lo que se recomienda discreción.

Diario de Diego: 30 de abril.

Si estás leyendo esto, muy posiblemente me encuentre muerto, ya que el solo hecho de leer esto y creerlo significaría mi muerte. Pero bueno, desde el día de hoy se que mis posibilidades de vivir un solo día más son prácticamente nulas, así que al menos quisiera que alguien supiera por lo que estoy pasando y que eso pueda darse a conocer para ayudar a cualquier persona que pase por la misma situación, o por lo menos para que no quede esto en el olvido.
Este día comenzó como cualquier otro. Me levante de la cama a las 5 am como lo hago todos los días. Terminando eso me fui a bañar, salí, me cambie, desayune, limpie un poco mi cuarto y salí de la casa hacia mi escuela.
En un inicio no tenía ninguna razón para ello, pero sentía que algo estaba diferente, tal vez en el aire o en el ambiente, tal vez estaba des balanceado mi reloj biológico, pero fuera como fuese, sentía que ese día algo iba a pasar, no sabía en ese momento si sería para bien o para mal, pero estaba seguro de que cambiaría mi vida. Al final simplemente pensé que me lo estaba imaginando como otras tantas locuras que han llegado a rondar en mi cabeza.
La escuela transcurrió como si nada. Las mismas aburridas clases, las tontas conversaciones sobre artistas y sujetos atractivos que tenían los grupillos de niñas en el salón, las conversaciones vacías y tontas que tenía con el sujeto que se sentaba a lado de mí, en fin, nada que resaltar durante ese tiempo.
Terminando la escuela, fui a la parada de autobuses a esperar el transporte que me llevaría a un pequeño curso que ingles que tomaba por las tardes.
Cuando subí al autobús, lo primero en que repare fue en una chica sentada junto a otro tipo. La chica tenía un rostro sereno, pero a su vez bastante tierno y frágil. Parecía una gran muñeca de porcelana. Por un momento sentí la tentación de sentarme junto a ella para verla más de cerca, pero pronto me di cuenta de que había una persona sentada alado de ella. Este era un hombre gordo y cuarentón que poco o nada tenía que ver con la chica. Si bien otra opción era quedarme parado cerca de ella para poder admirarla, en ese momento estaba demasiado cansado por el día escolar que tuve, por lo que concluí que lo mejor era buscar un asiento atrás en el camión y esperar el mejor momento para acércame.
Parecía que los dioses leyeron mi mente, porque cuando me senté y pensé eso, el hombre se levantó de su asiento para marcar su parada e irse. Esa era mi oportunidad. Caminé tambaleándome debido a la ineptitud del conductor del transporte y a la mala condición del asfalto, pero logré llegar hasta ella gracias a las barras que servían como soporte cuando situaciones como esta pasaban.
Cuando por fin llegue al lugar donde quería, la chica respondió a mi visita con una muy cálida sonrisa mientras cerraba los ojos. Por dios, casi me desmayaba con lo linda que se vio.
Gracias a lo cerca que estaba de ella pude apreciar mejor otros aspectos de la chica en cuestión. Pude ver que traía una blusa con un panda sobre ella. Sus pechos eran hermosos, no exageradamente grandes ni demasiado pequeños, era como un tamaño promedio, pero eran redondos, tuve que tener una fuerza de voluntad infrahumana para no tentarlos.
Su cabello era negro, largo (le llegaba un poco más abajo de la espalda alta), lacio y brillante, mi tipo de cabello favorito. Sus ojos eran negros y hermosos como una noche de verano y su piel era blanca con un ligero toque rosado, recordando nuevamente a la muñeca de porcelana.
Disculpen si me puse un poco sentimental, es que, creo que eso fue lo único hermoso que me paso ese día, y, de verdad me puse algo sentimental, carajo, me empiezan a salir lágrimas, y...
Lo lamento, es que, aquí fue cuando todo se fue al diablo.
Cuando por fin abrió sus bellos ojos, que en realidad solo pasaron unas fracciones de segundo en que ella los cerró y abrió, su expresión de felicidad comenzó a cambiar a confusión, y de ahí a terror. Me confundió bastante eso, si todo estaba saliendo bien, ¿acaso tenía algo en el rostro?, ¿había hecho algo malo sin darme cuenta?, todas estas preguntas fueron contestadas cuando vi que no me veía a mí, sino a la ventana.
Cuando voltee a ver a donde ella veía, mi cara se tornó tanto o más asustada que la de la chica. ¡Un camión de diez llantas iba directo al flanco derecho del autobús!
A pesar de que hubieran pasado solamente segundos yo sentí como si hubiera pasado una vida ahí.
Lo primero que vi cuando el camión se impactó contra nosotros fue a varios pasajeros salir volando por las ventanas. La fuerza del golpe me lanzo contra la chica, eso hizo que escuchara claramente sus gritos de miedo y dolor. Sentí como comenzó a rodar el camión mientras chocaba con otros carros hasta impactarnos contra una gran y gruesa pared que resguardaba las oficinas de la policía federal. Durante ese movimiento perdí completa conciencia sobre lo que le pasaba a mí y a mí alrededor.
Cuando por fin se detuvo, pude apreciar gente en el suelo del camión con los brazos, cráneo y cuello rotos, entre ellos estaba la chica con la que hace un momento intenté hablar.
Gracias al espejo retrovisor que se cayó del techo pude ver mi estado, aunque hubiera preferido no haberlo visto. Vi que mis labios se habían partido y sangraba por la nariz, además de tener un ojo morado, pero lo que más me impacto fue que tenía clavadas en la espalda varias partes de las barras de soporte del camión. Estaba a punto de desmayarme cuando sentí un leve olor a gasolina. El camión explotó.
Salí volando hasta que aterricé en el pavimento. Para ese momento mi cuerpo había perdido toda sensibilidad. Si aún hubiera tenido alguna lágrima en ese momento seguramente habría salido. Solamente sentía como mi vista se quedaba lentamente en penumbras.
Pero algo paso.
Mis ojos se abrieron y vi que estaba en un piso de loseta. Me levanté y vi a varias personas sentadas. A la única que reconocí fue a la chica del camión. Palpé mi cuerpo y mi rostro. Algunas lágrimas de alegría salieron de mis ojos al darme cuenta de que estaba bien, pero luego repare en algo inquietante, en el centro de la habitación se encontraba una gran esfera negra.
Empecé a sudar frio, por alguna razón esa esfera se me hacía bastante conocida. La gente se dio cuenta de mi intranquilidad ya que se me quedaban viendo reflejando su confusión.
- ¿Dónde estamos? - preguntó una señora de edad madura vestida como una secretaria.
- ¿Que no es obvio? - dijo un hombre con gran sotana- aquí es donde seremos juzgados, esta es la antesala del paraíso.
-Vaya, nunca me imaginé que a dios le gustaban los diseños de departamentos- dijo un hípster que jugueteaba con sus grandes lentes cuadrados- ¿tú qué opinas?
No respondí. Aun trataba de comprender que estaba pasando. De pronto comenzó a sonar la "oda a la alegría" de la esfera negra. Quería tirarme al suelo a llorar cuando comprendí donde estaba, ya que mis dudas sobre donde estaba se desvanecieron cuento en la esfera se escribió esta frase:
"3SCUCH3N P3ND3J0S, $U$ V1D4S H4N 73RM1N4D0, L0 QU3 P4S3 4H0R4 C0N 3LLAS D3P3ND3 D3 M1, 0 P0R L0 M3N0S 3S4 3S L4 T30R1A"
CONTINUARA...

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