Gantz México: Capitulo 2


Continuación de la anotación anterior:

Cuando la frase desapareció, en la esfera se empezó a mostrar algo parecido a un perfil sobre una criatura que curiosamente se parecía mucho a un hombre-lobo, el cual decía lo siguiente:

"MUY B13N CABR0N3S, HOR4 DE D4RLE C4ZA A 3STO"



"N0MBR3: NAHU4L3NSE"


"GUST0$: T0D0 T1P0 D3 C4RNE"


"C4R4CT3R1$T1CAS: MUY R4P1D0 Y FU3RT3."


"FR4S3$ F4V0R1T4S": "D3L1C10SO" "C4RN3".




- ¿Que coño es eso? - preguntó el hipster al acercarse y ver que decía la esfera. El pobre chico salto del susto cuando la esfera se abrió, dejando ver dos brazos con varios objetos que parecían una especie de pistolas futuristas.


- ¡Escuchen todos! - por fin había logrado articular palabras - !Tomen las pistolas y ponganse los trajes lo más pronto posible!


- ¿Para qué? - preguntó el hípster.


- Yo sé lo que les digo. ¡Estamos en un serio problema!


- ¿Te refieres a estos? - preguntó la chica secretaria sacando un maletín con su nombre escrito en él. Se llamaba Alejandra.
La chica secretaria saco su traje del maletín y lo contemplo un rato, yo por mi parte decidí ir por mi traje y correr hacia un pasillo que se encontraba en una puerta a lado de la esfera negra.

- Jajaja, mira esto. Parecen de juguete aunque pesn bastante. - dijo el hipster al sacar una.


Mientras los demás seguían contemplando la esfera y su contenido, yo me encontraba en el pasillo semidesnudo. Cuando estaba a punto de quitarme la trusa, me dí cuenta que la chica que que había visto momentos antes en el camión me había seguido hasta ahí.


- Esto... yo..., creo que sabes algo de esto y... - decía la chica con la voz bastante entrecortada. Yo estaba algo confundido. Por lo general, lo más normal que podría hacer una chica al ver a un tipo desnudo frente a ella sería salir corriendo, pero en lugar de eso se quedo parada ahí, cabizbaja y con el rostro rojo como un tomate.


- Emmmm... Bueno, yo sería de la idea de que salieras de aquí mientras termino... - dije para intentar romper la tensión - y luego podrás cambiarte tú.


- ¿Eh? - de pronto el color rojo de su rostro fue reemplazado por su tono normal y una expresión un tanto melaconlica, como si a un niño le quitaras sus juguete favorito - Es que, eres la única persona que reconozco y... Tengo miedo de quedarme sola. - No se por qué, pero me pareció aún más lidna de lo que ya me parecía en ese momento.


- Ok. Pero minimo deberías voltearte.


Sin decir nada, solamente se volteó. Yo continué con lo que hacía lo más rápido posible. Sé que me vi bastante frío en ese momento, pero aún no se me olvidaba que dentro de poco algo muy malo iba a ocurrir.


Cuando terminé de vestirme, le dije a la chica que ella seguía.


Cuando dejé ese pasillo, me detuve a reflexionar un momento en lo que traía puesto. Nunca me imaginé que sí se sentiría tener este traje. Era como si aún siguiera desnudo, pero mi piel se sentía más gruesa, más resistente. Imagine que los insectos debían sentir algo parecido. 


Al verme, el hipster empezó a reírse de mí. Dijo que parecía uno de esos fenómenos amantes de lo japones, y debo reconocer que ese sujeto no estaba tan alejado de la realidad, pero de eso hablare después.


De pronto, en la esfera apareció una cuenta regresiva que empezaba desde una hora. Todos, excepto la chica que aún se encontraba en el pasillo cambiándose y el tipo de la sotana que estaba rezando, nos sorprendimos bastante al verlo. Yo sabía perfectamente lo que pasaría, así que corrí hacía la esfera y tomé una pistola y un rifle, que más bien parecía una versión más larga de la pistola. Guardé la pistola en una especie de soporte en mi pierna que se encontraba adherida al traje, mientras cargaba el pesado rifle sobre mi hombro.


Cuando ya tenia estas armas, empecé a sentir una parálisis en casi todo mi cuerpo. Lo único que podía mover eran mis ojos y mi boca, con lo cual pude ver las caras de sorpresa y preocupación de las personas en la habitación. Fue ahí donde me dí cuenta que había una sexta que no había dicho nada hasta ese momento. Este sujeto se encontraba sentado y cabizbajo con los brazos cruzados. Llevaba una playera de tirantes blancas, por lo que pude notar que tenía muchos tatuajes a lo largo de sus brazos.


- ¡Oh por dios! ¿Qué le pasa? - preguntó bastante alterada la chica secretaria.


- Ni puta idea. ¡Solo se está desvaneciendo! - contestó el hipster igual de sorprendido.


- Ha llegado la hora. Es momento de llegar a nuestra morada final ahora que hemos sido juzgados por nuestros pecados. - dijo por fin el tipo de la sotana dejando sus rezos.


En ese momento estaba demasiado nerviosos. Yo iba a ser el primero en ir al campo de batalla. Antes de terminar mi transferencia, les grité a todos que tomaran algo de la esfera sin importar que fuera.


Una extraña linea horizontal comenzó a pasar frente a mis ojos de arriba hacía abajo. Mientras pasaba, la habitación cambia a lo que parecía ser una calle oscura.


Cuando la transferencia terminó y pude moverme, vi como todos empezaban a ser teletransportados a donde yo estaba. Al llegar el ultimo, pude notar que la mayoría me había hecho caos. Tanto la chica secretaria como el hipster traían una pistola, mientras que la chica del camión traía otro tipo de pistola que parecía tener tres cañones y el tipo de los tatuajes traía un rifle como el que yo tenía. El único que no traía arma era el tipo de la sotana.


- ¿Dónde estamos? - preguntó el hipster.


- Parece que mis plegarias han sido escuchadas. Dios nos ha dado una nueva oportunidad de redimir nuestras vidas. - contestó el tipo de la sotana.


- Como sea. Yo me largo - dijo el hipster.


- Yo tengo trabajo en mi iglesia. Ahora que he visto la verdadera gracia del señor, debo compartirla con mis hermanos.


- Y mi jefe me está esperando para que redacte su discurso de mañana.


Fue entonces que el sujeto de la sotana, el hipster y la chica secretaria empezaron a caminar por otra calle a no sé donde. Traté decirles que eso era muy peligroso, pero no supe cómo decírselos de forma que me creyeran. De hecho, ene se momento algo dentro de mí aún se negaba a creerlo.


Mientras me encontraba perdido en mis pensamientos, no había notado que la chica del camión seguía conmigo. Despues de unos segundos reparé en esto y me dispuse a preguntarle por que aún no se iba. Pero cuando estaba a punto de articular una palabra, escuché un grito desgarrador. Me dí cuenta que provenía de la dirección hacia donde se habían ido los demás.


A pesar del miedo que nos dio, la chica del camión y yo fuimos hacia esa dirección. No me había dado cuenta que el hombre de los tatuajes había desaparecido hace un rato.


Corrimos lo más rápido que pudimos. No muy lejos logramos ve a la secretaria y al hipster. Al acercarnos, vimos que la secretaria estaba de rodillas llorando y el hipster estaba petrificado del miedo. Cuando estuvimos más cerca, pudimos ver la razón por la que estaban así: en el suelo se encontraba el cuerpo del padre bañado en sangre y sin cabeza.


- ¿Qué fue lo que pasó? - pregunté aparentando ingenuidad, pero en el fondo sabía lo que había pasado.


- No... no lo sé, so... solo caminábamos y de pronto nos empezaron a zumbar los oídos y... ¡SOLO LE EXPLOTÓ LA CABEZA! - después de tartamudear el hipster finalmente explotó presa del pánico. La secretaria aún se encontraba llorando.


- Escúchenme los tres... - dije en un tono muy serio. Al unisono todos me prestaron atención. - No se bien lo que pasa, pero creo que si encontramos la cosa que nos presentó la esfera todo se arreglará.


- Y dime, ¿cómo es que sabes eso? - preguntó el hipster algo dudoso.


- Es una corazonada.


- ¿Vas a ponerte en plan de detective o vas a ayudarme para que termines como ese sujeto? - dije señalando el cadáver sin cabeza del cura, que creo que era eso. El hipster no dijo nada más.


- Miren... - saqué un aparato pequeño con un pantalla que estaba adherido a mi traje y que recordaba a los reproductores mp3 de hace varios años. Cuando presioné un botón en uno de los extremos del aparato, apareció una especie de croquis donde aparecían cinco puntos azules y varios puntos rojos. Cabe señalar que todo estaba dentro de un área delimitada por un cuadrado en la pantalla. Los puntos azules se encontraban cerca de uno de los bordes del cuadro. - Este cuadro muestra el perímetro de donde podemos movernos. Si lo cruzamos, bueno, ya saben. - hice una seña hacia el cadáver decapitado del tipo con sotana. - Estos puntos azules nos muestran a nosotros. Como ven, estamos en el borde del perímetro, y estos puntos rojos muestran nuestros objetivos. Ahí es donde debemos ir. Sugiero que vayamos a este, que se encuentra más cerca.


Continuara...



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